Primeras sensaciones
La entrada al colegio en este último año de prácticas ha sido muy diferente a
comparación de cursos anteriores.
Este curso la normativa del Covid requiere de muchos protocolos que interceden en el funcionamiento normal de un aula y de un colegio.
Sin embargo, esto no es lo que diferenció sustancialmente mi entrada al colegio, si no que la mayor diferencia que pude encontrar radica en la diferencia entre las etapas educativas de Educación Infantil y Educación Primaria.
Este año mis prácticas las realizo, como ya he comentado, en la etapa de Educación Infantil, concretamente en el aula de 4 años.
En los primeros días de estas últimas prácticas lo primero que tuve que hacer fue acostumbrarme al ritmo, las dinámicas y las rutinas establecidas en la etapa de Educación Infantil. Acostumbrarme a la asamblea donde damos los buenos días, a la importancia que tienen las rutinas y al ritmo de aprendizaje de los niños, que aunque no son los más pequeños de la etapa, existe una gran diferencia si lo comparamos con los alumnos de Educación Primaria.
Sin embargo, a pesar de que los primeros días me sentía un poco perdida, una vez cogido el ritmo y la dinámica del aula, he podido darme cuenta de que la etapa de Educación Infantil me aporta la misma felicidad, satisfacción y sensación de realización propia que el desempeño de mi profesión en Educación Primaria. Lo que me ha aportado una segunda reafirmación de que las dos carreras que elegí ya hace 5 años son aquellas que de verdad me van a aportar felicidad y satisfacción propia tanto en el ámbito laboral como en el personal.
Además, esta buena sensación me ha permitido afrontar mis últimas practicas y la última etapa como estudiante con una mayor motivación e interés por aprender lo máximo posible durante estos meses de prácticas sobre la docencia en la Educación Infantil.
Este curso la normativa del Covid requiere de muchos protocolos que interceden en el funcionamiento normal de un aula y de un colegio.
Sin embargo, esto no es lo que diferenció sustancialmente mi entrada al colegio, si no que la mayor diferencia que pude encontrar radica en la diferencia entre las etapas educativas de Educación Infantil y Educación Primaria.
Este año mis prácticas las realizo, como ya he comentado, en la etapa de Educación Infantil, concretamente en el aula de 4 años.
En los primeros días de estas últimas prácticas lo primero que tuve que hacer fue acostumbrarme al ritmo, las dinámicas y las rutinas establecidas en la etapa de Educación Infantil. Acostumbrarme a la asamblea donde damos los buenos días, a la importancia que tienen las rutinas y al ritmo de aprendizaje de los niños, que aunque no son los más pequeños de la etapa, existe una gran diferencia si lo comparamos con los alumnos de Educación Primaria.
Sin embargo, a pesar de que los primeros días me sentía un poco perdida, una vez cogido el ritmo y la dinámica del aula, he podido darme cuenta de que la etapa de Educación Infantil me aporta la misma felicidad, satisfacción y sensación de realización propia que el desempeño de mi profesión en Educación Primaria. Lo que me ha aportado una segunda reafirmación de que las dos carreras que elegí ya hace 5 años son aquellas que de verdad me van a aportar felicidad y satisfacción propia tanto en el ámbito laboral como en el personal.
Además, esta buena sensación me ha permitido afrontar mis últimas practicas y la última etapa como estudiante con una mayor motivación e interés por aprender lo máximo posible durante estos meses de prácticas sobre la docencia en la Educación Infantil.

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